El Casco de Vaca (Bauhinia picta) es una planta medicinal utilizada en la medicina tradicional por sus propiedades hipoglucemiantes, antiinflamatorias y antioxidantes. En su forma de polvo, se emplea principalmente para ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, siendo útil en el tratamiento de la diabetes. Además, se ha utilizado para combatir afecciones como infecciones urinarias, problemas hepáticos, inflamaciones y heridas en la piel, gracias a su capacidad cicatrizante y antibacteriana. Su consumo también se asocia con mejoras en la digestión y la reducción del colesterol.
El Casco de Vaca es utilizado como un hipoglucemiante natural, ayudando a disminuir los niveles de azúcar en la sangre. Sus compuestos activos, como los flavonoides y alcaloides, favorecen la producción y eficiencia de la insulina, mejorando la captación de glucosa por las células y evitando picos de hiperglucemia. Esto lo hace especialmente útil para personas con diabetes tipo 2.
Sus extractos tienen efectos antiinflamatorios, ayudando a aliviar dolores musculares, artritis y heridas. Se ha utilizado en forma de polvo para el tratamiento de úlceras y lesiones cutáneas, favoreciendo la regeneración celular y acelerando la cicatrización.
El consumo de Casco de Vaca en polvo puede contribuir a la desintoxicación del hígado, protegiéndolo contra toxinas y reduciendo la inflamación hepática. También actúa como un regulador digestivo, ayudando en casos de estreñimiento, inflamación intestinal y mala digestión.
Posee propiedades antimicrobianas, lo que lo hace útil para el tratamiento de infecciones urinarias y renales. Ayuda a eliminar bacterias dañinas y mejora el funcionamiento del sistema urinario, previniendo la retención de líquidos y facilitando la expulsión de toxinas a través de la orina.