El mangostino (Garcinia mangostana) es una fruta con notables propiedades medicinales gracias a su alto contenido de xantonas, poderosos antioxidantes con efectos antiinflamatorios, antimicrobianos y neuroprotectores. Se ha estudiado por su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico, reducir el estrés oxidativo y mejorar la salud cardiovascular al reducir el colesterol y la presión arterial. Sus compuestos bioactivos también muestran potencial en la prevención de enfermedades neurodegenerativas y el control de la glucosa en sangre, lo que lo hace beneficioso para personas con diabetes. Además, su acción antiinflamatoria puede aliviar síntomas de artritis y mejorar la salud intestinal, favoreciendo una microbiota equilibrada y combatiendo trastornos digestivos.
El mangostino es conocido por su potente acción antiinflamatoria, lo que lo hace útil para tratar enfermedades como la artritis, reumatismo, alergias y trastornos autoinmunes. Las xantonas inhiben la producción de citoquinas proinflamatorias, reduciendo la inflamación y el dolor articular. Además, su consumo puede ayudar a mejorar la movilidad en personas con afecciones como la osteoartritis y la artritis reumatoide.
Los extractos de mangostino han demostrado actividad antimicrobiana contra diversas bacterias, incluidos patógenos resistentes a los antibióticos como Staphylococcus aureus y Escherichia coli. También tiene propiedades antivirales que pueden ayudar a prevenir y tratar infecciones respiratorias y digestivas, además de combatir hongos como Candida albicans, causante de infecciones micóticas. Su consumo fortalece el sistema inmunológico, reduciendo la susceptibilidad a enfermedades infecciosas.
El estrés oxidativo y la inflamación crónica son factores clave en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Los antioxidantes presentes en el mangostino protegen las neuronas del daño oxidativo, mejoran la función cognitiva y pueden retrasar el deterioro mental asociado con el envejecimiento. Además, estudios sugieren que las xantonas pueden promover la regeneración neuronal y reducir la acumulación de placas beta-amiloides, características del Alzheimer.
El mangostino contribuye a la salud del sistema cardiovascular al reducir los niveles de colesterol LDL (malo) y aumentar el HDL (bueno), lo que previene la formación de placas en las arterias y reduce el riesgo de aterosclerosis. También ayuda a regular la presión arterial al mejorar la elasticidad de los vasos sanguíneos y reducir la inflamación vascular. Su acción antioxidante combate el daño oxidativo en el corazón, reduciendo el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV).
El mangostino puede ser beneficioso para personas con diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina, ya que ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre. Sus compuestos bioactivos mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen la inflamación pancreática y previenen picos de glucosa tras las comidas. Además, su alto contenido en fibra favorece la digestión lenta de los carbohidratos, evitando aumentos bruscos de azúcar en la sangre.
Gracias a su contenido en fibra y compuestos antiinflamatorios, el mangostino promueve una digestión saludable y puede aliviar problemas como estreñimiento, síndrome del intestino irritable (SII) y enfermedad inflamatoria intestinal (EII). También tiene propiedades prebióticas que favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, mejorando la microbiota y fortaleciendo el sistema inmune.