Es una planta medicinal ampliamente utilizada por sus potentes propiedades laxantes y depurativas, gracias a la presencia de compuestos activos llamados sennósidos. Estos glucósidos antraquinónicos actúan directamente sobre la mucosa intestinal, estimulando el peristaltismo (contracciones musculares del intestino) y promoviendo una evacuación más rápida y efectiva. Debido a su acción farmacológica, el sen se emplea en el tratamiento de diversas afecciones relacionadas con el sistema digestivo y en procesos de desintoxicación del organismo.
El sen es un laxante de acción rápida y efectiva para el estreñimiento ocasional, especialmente en casos provocados por cambios en la dieta, viajes o inactividad física. Aunque se puede usar de forma puntual para el estreñimiento crónico, no se recomienda como tratamiento a largo plazo debido al riesgo de dependencia.
En pacientes con SII, el sen puede ser útil para aliviar el estreñimiento, reducir la hinchazón abdominal y mejorar el malestar digestivo. Sin embargo, su uso debe ser controlado, ya que el intestino irritable puede reaccionar de forma sensible a laxantes estimulantes.
El sen se utiliza como parte de la preparación intestinal previa a procedimientos diagnósticos o quirúrgicos, asegurando un intestino completamente limpio para obtener resultados más precisos.
Al ablandar las heces y facilitar su expulsión, el sen reduce el esfuerzo durante la defecación, lo que disminuye el dolor y la irritación en pacientes con hemorroides o fisuras anales.
En regímenes de detox o dietas depurativas, el sen se emplea para limpiar el colon de toxinas acumuladas. Aunque su uso en este contexto es popular, es importante recordar que el cuerpo ya cuenta con órganos depurativos naturales como el hígado y los riñones, por lo que no se recomienda abusar de laxantes para estos fines.
Si bien el sen puede dar una sensación de ligereza debido a la evacuación intestinal, no es un quemador de grasa ni un tratamiento para la pérdida de peso. Su uso con este propósito debe ser evitado, ya que puede generar desequilibrios en el organismo si se consume en exceso.
En algunos casos, el sen se utiliza para estimular la eliminación de bilis, ayudando en digestiones lentas. Sin embargo, este uso debe ser supervisado por un profesional de la salud.